Mostrando entradas con la etiqueta Gareth Bale. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gareth Bale. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de febrero de 2014

Karim apunta a Lisboa


Muchas acepciones negativas se le han atribuído a Benzema desde su llegada a Madrid. Al francés se le ha tachado de ser un vividor, un jugador sin compromiso y de no esforzarse lo suficiente. Anoche volvió a demostrar que cuando está, es un futbolista diferencial. Y consigue elevar el nivel del equipo capitalino a altares en los que hasta ahora solo parecían moverse el Bayern de Guardiola y el PSG de Ibrahimovic. La exhibición de Karim catapultó a la escuadra visitante a lograr una goleada única que reafirma el excelso estado de forma del equipo merengue y de su trío atacante.

Es evidente que enfrente se encontraba un rival que bastante ha hecho llegando hasta los octavos de final. El Schalke 04 tiene cosas interesantes. La profundidad por los costados y la eficacia goleadora de Huntelaar están fuera de toda duda. Con eso le llega para ir superando contrincantes en la Bundesliga, pero cuando enfrente está un conjunto de la enjundia de este Real Madrid, esas armas como única baza resultan ridículas. Si a esto se le suma que los centrocampistas nunca tuvieron claro si estirarse o resguardarse tenemos el resultado final de esta contienda.

Dispuso Ancelotti sobre el terreno de juego el once de gala para la Liga de Campeones. La única duda suele estar en los laterales, donde Marcelo parece ganar en jerarquía a Coentrao mientras Carvajal se turna con Arbeloa en esta clase de encuentros. De nuevo, el equipo se parte con Bale-Benzema-Cristiano haciendo la guerra por su cuenta. El Schalke lo confió todo a su teórica superioridad por las bandas. La idea era que Meyer generase un dos contra uno en los costados para que Farfán y Draxler pudiesen surtir de envíos a uno de los mejores rematadores del mundo, Huntelaar. El resto, a tapar huecos.

Comenzó dominante el Real Madrid. Posesión estéril por la alta presión del rival, incomodando la salida del balón. No le molestaba a los merengues, a quienes no parece importarles jugar en corto o meter envíos en largo. Avisó la escuadra alemana con una internada de Farfán que cabeceó sin potencia Huntelaar a los diez minutos. Fue toda la tregua que le dio el equipo capitalino a los de Gelsenkirchen. Una combinación entre Bale y Cristiano le cayó a Benzema, que pasaba por ahí, y el francés hizo el 0-1. Quisieron asustar los de azul. No comprendieron que un león no se amilana frente a un ratón.

Entró por la derecha de nuevo Farfán y su centro se lo comieron Ramos y Pepe. Draxler, a bocajarro, celebraba la igualada cuando Casillas volvió a demostrar que tiene dotes de adivinador. El capitán sacó una mano imposible para destruir el sueño del Schalke 04. Poco después Benzema le robaba el cuero a Santana y asistía a Bale, que se deshizo de dos contrarios con la facilidad de quien se sacude la solapa de la cazadora y anotó el segundo. A partir de ahí pudo golear el Madrid, pero Cristiano quería dejar algo para el segundo tiempo. Un zarpazo al poste y un mano a mano mal ejecutado del portugués permitieron que el castigo no fuese de escándalo al entretiempo.

Tras el descanso volvieron a rebelarse los alemanes, escenificado en un lanzamiento de Farfán que despejó Iker. Sacó la guillotina Cristiano para solventar cualquier intento de golpe de estado. El portugués se marchó de Matip con una de esas bicicletas que tanto le gustaban en su etapa en Manchester y metió el tercero. Poco después Benzema combinó con Ronaldo, éste se la devolvió de tacón y Karim hizo el 0-4. Con la eliminatoria sentenciada bajó algo el ritmo el cuadro de Ancelotti, que por inercia siguió generando oportunidades. Y, sobre todo, continuó sin concederlas.

Un balón recuperado por Pepe le sirvió a Ramos para asistir a Bale, habilitado por milímetros, que acomodó el golpeo con el empeine ante la salida de Färhmann. Pudo completar Cristiano el set, pero primero lo evitó su mala puntería y después Karim, en su único error de la noche, al arrebatarle al portugués un envío de Marcelo que solo tendría que empujar. Por insistencia acabó metiendo el Madrid el sexto. Benzema se redimió de su fallo anterior y dejó a Ronaldo mano a mano con el arquero. Esta vez no hubo errores. Huntelaar quiso dejar patente su calidad en el tiempo añadido al enviar a la escuadra una volea que acabó con el récord de Casillas.

El resultado final escenifica la abismal diferencia que existió sobre el terreno de juego entre ambos contendientes. La idea de Ancelotti de dejar a Bale, Benzema y Cristiano solos ante el peligro sigue dándole mucho rédito al entrenador italiano. No se tiene claro todavía si el Real Madrid quiere o no el esférico, pero esa cuestión no parece atormentar en absoluto al técnico merengue. Con ese 4-3-3 en el que Modric y Di María están muy pendientes de tapar los huecos parece haber encontrado su estilo el club merengue. La solidez en ambas áreas es diferencial para una plantilla abocada al éxito.

Al Schalke 04 le tocó la mala fortuna de bailar con la más fea. El equipo alemán le habría presentado más batalla a la mayoría de los demás conjuntos con los que podría haber quedado emparejado. Tiene jugadores con mucha calidad, pero también una rigidez de su cuarteto defensivo que le condena ante una escuadra de semejante explosividad ofensiva. Si consigue pulir esos defectos y potenciar sus virtudes, puede convertirse en una escuadra capaz de darle un susto a más de uno en un futuro no muy lejano.

jueves, 10 de octubre de 2013

Los intocables de Ancelotti

No ha empezado bien el Madrid de Ancelotti. No descubro nada que no se sepa con esta afirmación. Su equipo tiene una crisis de identidad importante. Lo fundamental en un conjunto es saber a qué juega. Saltar a un terreno de juego sin estar seguro de cual es la hoja de ruta partido tras partido es un riesgo demasiado grande. Claro que, con la envergadura de sus jugadores, lo habitual es ganar. Cuando uno tiene a varios de los mejores futbolistas del planeta lo normal es acabar sacando la victoria. Pero para ganar la Liga BBVA no basta con eso. Para acabar primero, tal y como están las cosas, hay que ganar siempre. Sé que es una obviedad, pero a veces parece que se nos olvida que con 90 puntos uno no gana la liga española. Que 30 victorias pueden ser insuficientes, por mucho que sean una barbaridad. Es normal que al principio cueste. El problema es que no se atisba ninguna mejoría. Que se está desaprovechando al jugador franquicia (creo yo) dándole una nueva posición a caballo entre la banda y el centro. Y que hay varios futbolistas que parece que juegan por decreto, e incluso algunos fuera del rol que mejor les viene.

Lo de Cristiano Ronaldo es llamativo aunque no preocupante. El inicio de temporada del portugués está siendo muy flojo para lo que es él. No sé cual es la razón, pero no está siendo lo importante que debería en el juego. Ni atrae rivales, ni entra constantemente en juego ni, y esto es lo más extraño, desborda. Le está costando demasiado zafarse de su par. Demasiado para ser él, me refiero. Y no se está comentando nada sobre el 7. ¿Por qué? Imagino que porque a pesar de no estar al 100%, sigue siendo el hombre más decisivo del Real Madrid. Porque lleva 12 goles en 10 choques. Son estadísticas, si. Y es probable que su registro goleador esté demasiado hinchado por esos tres tantos contra el Galatasaray con el encuentro decantado a favor de los blancos y con los penaltis y faltas que lanza. Aún así, la media goleadora es bestial. Y estoy convencido de que con el paso del curso volverá a ser importante en el juego y no solo en la definición. Pero de momento no lo es. Creo que también le influye el jugar más por el centro, cosa que parece que le está costando. Veremos si se adapta o le vuelven a escorar.

Por otra parte está el centro del campo, donde se está haciendo aguas. Por lo visto, lo ideal para el Real Madrid ahora mismo sería jugar con Illarramendi y Modric en la medular e Isco por delante. Pero Ancelotti está empecinado en meter ahí a un Khedira que atraviesa su peor momento desde que llegó al cuadro merengue. El futbolista alemán de ascendencia tunecina está totalmente desubicado. Le coinciden varios factores. Cuando juega con Modric al lado tiene una función más posicional que no controla. Las mejores cualidades del 6 blanco son su potencia y el despliegue físico, pero eso no le convierte en un jugador apto para ese rol. De hecho, lo que le hemos visto ahí ha sido manifiestamente mejorable. Con Illarramendi al lado tiene otro problema. Vuelve al rol que mejor domina, pero con una gran diferencia: No está Ozil.

Mesut Ozil es una vorágine de creatividad. Decía Pepe Mel el año pasado que estaba a la altura de Cristiano Ronaldo y Messi. No comparto su opinión porque estos son mucho más decisivos, pero para el desarrollo del juego si lo es. Isco está haciendo su función, pero el de Arroyo de la Miel es un jugador diferente. Es más llegador, menos pasador. Entonces a Khedira le toca asumir un plus a la hora de crear. Una faceta que no se le da bien. Lo lógico sería entonces que no jugase o buscar algún modo de conseguir que esté cómodo en el campo. De momento, ninguna de las dos.

Lo de Benzema a día de hoy también es difícil de defender. Si el francés no está bien, ¿por qué no juega un Morata que está en un buen momento de forma? Se habla mucho de que el Real Madrid va a fichar otro delantero. Pero de momento, el mejor que tiene en su plantilla es el canterano. No sé si estará preparado para ser el ariete titular del equipo durante todo el año. Pero ahora lo más conveniente debería ser aprovechar su buen momento. Al igual que dudaría a la hora de sacar a Di María del once para meter a Bale. El argentino está siendo de los mejores jugadores de la entidad capitalina. Es cierto que se revoluciona en exceso en ocasiones. Y que corre riesgos en zonas donde no debería y eso ha generado algún problema. Pero a día de hoy es muy importante. Un desatascador del juego. Al igual que Marcelo, que le va a dar un plus ofensivo al equipo.

Demasiado está durando el debate Diego López - Casillas, un debate estéril a día de hoy. El problema no está en la portería, sino del centro del campo hacia adelante. No sé qué pretende Ancelotti. El que a priori debería ser el trío de mediapuntas (Cristiano - Isco - Bale) te garantiza goles, no buen juego. Muchos goles, eso si. Una barbaridad de goles. Pero eso no es de lo que hablaba Carlo en su presentación. Hay muchas maneras de jugar bien, pero de momento el Real Madrid no consigue poner en práctica ninguna. Y el margen se le acaba. El Camp Nou está cerca, y ocho puntos serían demasiados.

martes, 13 de agosto de 2013

Gareth Bale y la economía de mercado

Inglaterra copa estos días las portadas de todos los periódicos nacionales. Por dos temas muy diferentes entre sí: Gibraltar y Gareth Bale. En el caso del galés, estamos asistiendo a la enésima negociación larga y tediosa que tanto gusta a los medios y tan poco a los aficionados. Con un constante baile de cifras en el que todos tienen una exclusiva que cada día va variando. Mientras, el madridista de a pie se pregunta si realmente el jugador británico vale semejante precio. Y se queja amargamente de las cantidades que dilapida el Real Madrid año si y año también. De lo mal negociador que es. Y de como todos los clubes se aprovechan del dinero del conjunto de la capital de España. ¿Vale el futbolista del Tottenham los 80, 100 o 120 millones en los que dicen que se va a cerrar el traspaso? Aunque es algo subjetivo, todo indica a pensar en un si rotundo.

¿Por qué? Es muy sencillo: La situación del mercado. Por alguna razón, la crisis que azota Europa no se ha dejado notar en el mundo del fútbol, que cada año mueve más y más dinero. Cada temporada aumentan los ingresos por televisión (otro tema es el reparto de los mismos) y merchandising. Es una burbuja que algún día explotará, pero que de momento mantiene una cadencia demoledora. Así pues, si año tras año hay más dinero, año tras año se gastará más dinero. Parece una ecuación bastante sencilla. Es decir, si Gareth Bale hubiese jugado al fútbol hace 20 años y se hubiese marchado al Real Madrid nunca se habrían llegado a semejantes cantidades. A esto hay que sumarle que los Spurs son una de esas entidades que no necesita vender, ni quiere hacerlo. Lo que sube mucho el precio del futbolista. Cosa que le suele suceder mucho a equipos de la talla del equipo merengue. Por la ley de la oferta y la demanda.

Es decir, el club que preside Daniel Levy considera que no le sale rentable vender bajo ningún concepto a un hombre para el que no hay un repuesto en el mercado. Ahora bien, por una cantidad desorbitada de dinero podría traer a varios futbolistas de primer nivel para distintas posiciones. Lo cual, bajo el punto de vista de un servidor, teniendo en cuenta que existen carencias dentro de la plantilla londinense compensaría de algún modo semejante pérdida. Y el Real Madrid tiene un dinero ahora mismo que tiene que mover de algún modo. De poco le sirve a un club de fútbol tener muchos millones en el banco. Se ha decantado por el galés, aunque no acabo de comprender por qué. Y sabe que una operación de semejante calibre provocaría un golpe de efecto mediático, lo que a una entidad que vive de la publicidad y el marketing siempre le compensa.

Es decir, a priori todo parece muy claro. Pero queda la duda de siempre. ¿Por qué equipos de la talla del cuadro que preside Florentino Pérez nunca venden por semejantes cantidades? Por una simple razón: Porque lo que venden es lo que no necesitan. De lo que se quieren deshacer. Cuando no es así, como sucedió con Higuaín y Robinho en su momento, acostumbran a sacar una buena rentabilidad. También eso influye en las compras. Es muy poco habitual que un equipo de esa talla se interese por un futbolista que ha descartado un competidor. Porque todos buscan fichar a los mejores, y un descarte rara vez encaja en ese perfil. De ahí los precios tan elevados. Aunque también está el tema de los jeques, pero ese caso es muy diferente. Y no queda otra que confiar en el fair-play financiero de la UEFA.